Que un buen director acabe haciendo malas películas puede pasar, y eso lo digo a propósito de Alejandro Amenábar que nos ha legado filmes tan redondos como Abre los ojos, Los otros, Ágora, Mar adentro y Mientras dure la guerra. El vasco posee, además de talento, oficio suficiente para seguir dándonos agradables sorpresas dentro de un cine narrativo que se ajusta a las convenciones y arriesga poco.
El cautivo es cine acartonado e impostado, algo que resulta difícil de asimilar tratándose del director de Tesis. Desde la primera secuencia pivota la incredulidad ante lo que pasa ante los ojos del espectador. Y no es la licencia que, con todo su derecho, se toma Alejandro Amenábar de convertir a nuestro escritor más ilustre y reconocido en homosexual. En ningún momento de su largo metraje el cineasta vasco consigue emocionar, implicarnos en una historia que tiene momentos disparatados e irrisorios como cuando el padre Antonio de Sosa (Miguel Rellán hace lo que puede) descubre a su sobrino, que en realidad es su hijo, disfrazado de loca y bailando la danza del vientre en la barbería regentada por el cristiano converso Abderramán (Antonio Álamo), puede que una de las escenas más hilarantes de El cautivo.
Ni siquiera funciona la ambientación, algo que sí conseguía con nota alta el director en otra película histórica, Ágora, en la que la reconstrucción de Alejandría era muy convincente. El Argel que se retrata parece más el de las fiestas de moros y cristianos de cualquier pueblo del Levante español y los figurantes se nos antojan disfrazados.
Tampoco funciona el pretendido aspecto transgresor de la película, es decir, la escena de amor (muy pudibunda) entre un Miguel de Cervantes (Julio Peña Fernández) poco creíble que se convierte en Scherezade (y los relatos que cuenta son paupérrimos desde el punto de vista narrativo) y Hasán Bajá (Alessandro Borghi), el captor prendado de su cautivo. Y no está mejor que ellos, sino a la par, Fernando Tejero interpretando al inquisitorial Padre Blanco.
Con mucha diferencia El cautivo es la peor película que ha salido de las manos de un buen director que tuvo un día muy malo.
Título original: El cautivo
Año: 2025
Duración: 133 min.
País: España
Dirección: Alejandro Amenábar
Guion: Alejandro Amenábar. Biografía sobre: Miguel de Cervantes. Historia: Alejandro Amenábar, Alejandro Hernández
Música: Alejandro Amenábar
Fotografía: Alex Catalán
Compañías: Coproducción España-Italia; Mod Producciones, Himenóptero, Misent Producciones, Propaganda Italia, RTVE, Rai Fiction
Género: Drama. Aventuras | Siglo XVI. Biográfico. Literatura. Drama carcelario. Homosexualidad
José Luis Muñoz (Salamanca, 1951) es escritor. Durante muchos años ha colaborado en los diarios El Sol, El Observador, El Independiente y El Periódico con artículos de opinión, así como en las revistas Playboy, Penthouse, Interviu, GQ, Traveler, Viajes National Geographique, etc. Tiene en su haber algunos de los premios literarios de novela más prestigiosos del panorama literario español como son el Tigre Juan, Azorín, La Sonrisa Vertical, Café Gijón, Carmen Martín Gaite, Ignacio Aldecoa y Camilo José Cela y ha publicado más de medio centenar de libros entre novelas y compilaciones de relatos. "Barcelona negra", "Pubis de vello rojo", "La pérdida del Paraíso", "El mal absoluto", "La caraqueña del Maní", "Llueve sobre La Habana", "Marea de sangre", "La Frontera Sur", "Patpong Road", "La invasión de los fotofóbicos", "La doble vida", "El secreto del náufrago", "Ciudad en llamas", "Te arrastrarás sobre tu vientre", "Marero", "Ascenso y caída de Humberto da Silva", "El hijo del diablo", "Cazadores en la nieve", "El sabor de su piel", "Mala hierba", "El rastro del lobo", "La manzana helada", "El viaje infinito", "El centro del mundo", "Brother", una trilogía, "La bahía humeante" y "La colina del Telégrafo" son algunas de sus novelas destacadas. Es el director literario de la colección de novela negra La Orilla Negra y Sed de Mal, , comisario del festival Black Mountain Bossòst y presidente de la asociación cultural Lee o Muere . Vive a caballo entre Barcelona y el Valle de Arán.
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