Portada » Archivos por categorías » Columnistas » Desde mi montaña mágica (Página 4)

Sicarios de las ondas hertzianas

Sicarios de las ondas hertzianas

Días atrás el dirigente político Juan Carlos Monedero, uno de los ideólogos de Podemos que hubo de dejar la primera línea tras una brutal cacería que arrojó un sinfín de…

La chica del bingo que leía a Edgar Allan Poe

La chica del bingo que leía a Edgar Allan Poe

Bossòst es un lugar extraño y mágico entre montañas, con un Garona que decrece, crece y hasta se desborda, en donde hay un camarero que leía a Thomas Mann, un…

Susanna Café, nuevo espacio cultural en Calella de la Costa

Susanna Café, nuevo espacio cultural en Calella de la Costa

El próximo viernes 23 de septiembre, con la presentación del libro Cuentos para Paula, se inicia la andadura de un nuevo espacio cultural y literario en el Susanna Cafè de…

La intolerancia

La intolerancia

Bajo el paraguas de la intolerancia y el fanatismo se han cometido los mayores crímenes de la historia de la humanidad. En nombre de las ideologías totalitarias, fascismo y estalinismo,…

Ferreras, periodismo basura

Ferreras, periodismo basura

No es nada nuevo, pero sí preocupante, la incidencia que tienen determinados medios de comunicación, por llamarlos de algún modo, en el devenir político de nuestro país, de su influencia…

Patricia Highsmith y el cine

Patricia Highsmith y el cine

Llama la atención la cantidad de veces que las novelas de Patricia Higshmith fueron adaptadas a la pantalla y la calidad bastante alta de esas películas. Algo parecido a lo…

Infamia e infames

Infamia e infames

Mientras se preparan los fastos (que ustedes y yo pagaremos) de la cumbre de la OTAN, esa ONG que persigue la paz a base de bombazos (algo menos de cuatrocientos…

El mapa del horror

El mapa del horror

El mapa del horror de los últimos cien años nace en Auschwitz, sigue en Sabra y Chatila, se bifurca a Ruanda, explota de lleno en Srebrenica, se condensa en Abu…

Es el gas, estúpidos

Es el gas, estúpidos

Como cultivador, y consumidor, de género negro tengo una serie de tics que me hacen estar sobre aviso, fruto de, imagino, mi deformación literaria. En todo delito que se comete…

El hombre tranquilo

El hombre tranquilo

Querido Javier, por esa comida que no pudo ser en Bilbao, porque yo no llegué a tiempo y porque te fuiste sin esperar. ¿Cuándo nos conocimos? A finales del siglo…